Detección y Alarma. Protección contra Incendios

De Construpedia


Logo IFTEM.gif Nota: Este artículo ha sido creado gracias al IFTEM en el marco del Programa de Afiliados de la Construpedia. El contenido está disponible en el sitio web de IFTEM

¡Atención! Esté artículo está sujeto a Derechos de Autor.


Detección y Alarma

Detección de Incendios

Se entiende por detección de incendios al hecho de descubrir lo antes posible la existencia de un incendio en un lugar determinado.

Alarma

La alarma consiste en avisar de forma que se ponga en marcha la evacuación de las personas y la extinción del incendio.

La alarma manual se realizará mediante unos pulsadores debidamente localizados y accionados por personas.

La alarma automática pasará por la central de control desde la que se darán las órdenes oportunas.

La detección se basa en los fenómenos que acompañan al fuego: gases, humos, llamas y calor.

De aquí surgen las denominaciones de los diferentes tipos de detectores, que son unos dispositivos distribuidos en el techo del local a proteger y conectados a una central de control.

Tipos de Detectores

a) Detectores de gases o iónicos

La detección se basa en los fenómenos que acompañan al fuego, es decir, humos visibles o invisibles. Al inicio de un incendio se desprenden gases y puede que no se desprendan humos visibles, ni llamas, ni se eleve la temperatura de sus proximidades por lo que un detector de este tipo es el de mayor sensibilidad, el primero en detectar el incendio.

b) Detectores ópticos de humos

Detectan humos visibles. Su funcionamiento se basa en la absorción.

c) Detectores ópticos de llamas.

Detectan las radiaciones infrarrojas o ultravioletas que emiten las llamas.

Son adecuados para proteger grandes espacios (hasta 1000m2) estando el detector situado a gran altura, especialmente si se trata de fuegos rápidos de líquidos inflamables (por ejemplo, hangares de aviación, etc.).

d) Detectores de temperatura o térmicos.

Detectan la superación de una temperatura fija (tipo térmico de temperatura fija) o el aumento rápido de temperatura de unos 7°C por minuto (tipo termovelocimétrico). Estos valores se determinan en la fabricación del aparato.

Normalmente existe el tipo combinado que incluye ambas detecciones.

Por su simplicidad son de fiabilidad alta, aunque actúan en una etapa en que el fuego ya ha generado aumentos notorios de temperatura.

Artículos Relacionados

Los libros más leídos

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado. Cookies