Introducción. Maquinaria de Movimiento de Tierras: Mantenimiento

De Construpedia

LogoFLC.PNG Nota: Este artículo ha sido creado gracias a la Fundación Laboral de la Construcción en el marco del Programa de Afiliados de la Construpedia. El contenido pertenece a la publicación Maquinaria de Movimiento de Tierras: Mantenimiento disponible en el sitio web Fundación Laboral de la Construcción

¡Atención! Esté artículo está sujeto a Derecho de Autor. © Fundación Laboral de la Construcción.


En este Manual se describen los elementos comunes a tres de las máquinas que más se utilizan en el movimiento de tierras.

Asimismo, se trata el mantenimiento de primer nivel que ha de realizar el operador de este tipo de maquinaria con el fin de reducir las averías e incrementar la seguridad de la máquina.

Quienes manejen diariamente la pala cargadora, la excavadora o la retrocargadora mixta conocerán y diferenciarán los sistemas que existen en la máquina que operan.

Para quienes nunca han manejado una máquina de movimiento de tierras, sirva el siguiente ejemplo para comparar los sistemas de la máquina de movimiento de tierras con los del cuerpo humano y así recordar con mayor facilidad los distintos sistemas y su finalidad:

Contenido

El motor

El corazón de la máquina de movimiento de tierras es el motor. Normalmente está compuesto por cuatro cilindros en cuyo interior se desplaza un pistón con un movimiento vertical desde el punto muerto superior hasta el punto muerto inferior provocando con ello los cuatros tiempos que caracterizan este tipo de motores.

Éste es el latir del motor. El tercer tiempo, denominado “combustión”, desarrolla la fuerza necesaria para accionar el resto de sistemas que se encuentran en la máquina.

El sistema de alimentación

Al igual que el corazón del hombre necesita la ayuda de otros sistemas, la máquina está compuesta por una serie de sistemas auxiliares sin los cuales el motor no podría funcionar. Es el caso del sistema de alimentación; la entrada del aire desde el exterior hasta el interior de los cilindros y la posterior salida al exterior de los gases de la combustión hacen posible la respiración del motor. A la cantidad de aire que es capaz de aspirar el motor se la denomina “cilindrada del motor”.

El sistema de inyección

Del mismo modo que el corazón se mantiene gracias a la ayuda del sistema circulatorio, el motor necesita combustible. El combustible se inyecta en la cámara de combustión a muy alta presión y temperatura, favoreciendo la combustión. El sistema que permite transportar el combustible desde el depósito hasta los inyectores se llama “sistema de inyección”.

El sistema de refrigeración

En el interior del motor se alcanzan temperaturas muy altas, por lo que se incorpora un sistema capaz de controlarlas. Del mismo modo que el cuerpo humano se sirve de la piel para regular su temperatura, el sistema de refrigeración pone en circulación un fluido que atraviesa las zonas más calientes del motor con el fin de enfriarlo. Al calentarse el fluido, disminuye su densidad, por lo que tiende a subir; una vez que el fluido se encuentra en la zona alta, se le hace pasar por un radiador que lo enfría y así pasa de nuevo al sistema.

El sistema motor

La maquinaria de obra es autopropulsada, es decir, pude trasladarse de un lugar a otro sin necesidad de ser remolcada. Esto se produce porque la fuerza que se obtiene del motor se transmite a través del embrague y la caja de cambios, que provoca una multiplicación de las fuerzas por la acción de los engranajes de la caja de cambios. Una vez que sale de la caja de cambios, el movimiento se transmite por el árbol de la transmisión hasta las juntas cardán, que transforman el movimiento longitudinal del árbol en movimiento transversal en los palieres, que, a su vez, transmiten el giro a las ruedas, que, tras vencer el rozamiento del suelo, comienzan a girar.

El sistema eléctrico

El equivalente al sistema nervioso en el caso de la maquinaria de obra, es el sistema eléctrico. Sin la batería no se podría accionar el motor de arranque, que a su vez pone en funcionamiento el motor; y sin el alternador no habría energía suficiente para mantenerse en funcionamiento ni se podrían accionar los implementos de la maquinaria de obra.

La fuerza

Los elementos que verdaderamente realizan el trabajo por la aplicación del sistema hidráulico son los equipos de trabajo; según se trate de una máquina u otra, se les denomina “equipos cargadores”, como la pala cargadora o el equipo delantero de la retrocargadora mixta, y “equipo excavador”, como las excavadoras y el equipo trasero de las retrocargadoras mixtas.

Estos equipos desarrollan los trabajos para los que fueron diseñados, es decir, carga de material, transporte, excavación, etc.

Para la realización de trabajos más específicos se instalan en los equipos de trabajo unos elementos denominados “implementos”. Existen tantos como necesidades en las obras de construcción: hay martillos rompedores, mandíbulas, colocadores de bordillos, zanjadoras (para abrir zanjas), desbrozadoras (para eliminar la capa de vegetación superficial de grandes extensiones), ahoyadoras (para realizar agujeros), fresadoras (para eliminar superficialmente una capa de varios centímetros de hormigón o mezcla bituminosa en caliente), etc.

El chasis

No hay que olvidar el esqueleto de las máquinas, su sujeción y resistencia.

La resistencia la aporta el chasis de la máquina, realizado con materiales de alta calidad. A él se unen el resto de sistemas.

El mantenimiento

Por último y no menos importante para la vida útil de la maquinaria de movimiento de tierras, está el mantenimiento.

Existen varios tipos de mantenimiento que hay que realizar en la maquinaria de obra; si lo asemejamos a nuestro cuidado, el primero es el que realizamos diariamente en casa tomando vitaminas y algún tipo de analgésico, así como nuestra limpieza y aseo. Éste sería el mantenimiento preventivo de la máquina, consistente en las tareas básicas de inspección, limpieza y lubricación de las partes móviles, así como la comprobación de los niveles de los fluidos de los sistemas.

Cuando nos encontramos peor y vamos al ambulatorio a que nos vea el médico, estamos realizando un mantenimiento curativo, consistente en este caso en las reparaciones de talleres especializados.

Cuando empeoramos o se repiten los mismos síntomas, ingresamos en el hospital, lo que podríamos asemejar al mantenimiento correctivo, que se realiza desde la fábrica para detectar fallos en el montaje o en el proceso de fabricación.

Por último, cuando los laboratorios experimentan con vacunas para salvar vidas, estamos comparándolo con el mantenimiento predictivo, consistente en el análisis de los fallos y la elaboración de nuevos componentes y sistemas que tecnológicamente aporten nuevas capacidades y prestaciones a la máquina de movimiento de tierras.


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