Patología de la Madera

Revisión del 19:20 12 ene 2012 de imported>Andrea Meglio (→‎Enlaces Externos)
(difs.) ← Revisión anterior | Revisión actual (difs.) | Revisión siguiente → (difs.)

Las Patologías de la Madera pueden deberse a su exposición a condiciones climáticas adversas (salitre en áreas marítimas, exposición a rayos solares, erosiones diversas, etc.), defectos propios del material (fibras, nudos) o bien a una instalación anómala (falta de tratamiento con pinturas, lustre o barnices, falta de mantenimiento,etc.), las cuales producen alteraciones superficiales que afectan el aspecto decorativo de la misma y facilitan la entrada de agentes destructivos tales como hongos e insectos.

Prevención

Para evitar el deterioro y aparición de patologías en la madera, se deben elegir los productos más adecuados para su protección, conservación y decoración, para que su mantenimiento sea el más duradero posible a lo largo de su vida útil.

Agentes Climáticos

Cuando la Madera está mucho tiempo expuesta al aire, se produce una oxidación del carbono, envejeciendo la madera y tomando ésta un color oscuro.

La lluvia y la humedad provocan cambios dimensionales (hinchazón y deformación por contenido de agua en las fibras) y favorecen la aparición de hongos y xilófagos.

En carácter preventivo, toda madera expuesta al aire, ya sea en espacios abiertos o cerrados, deberá ser recubierta con un material adecuado para protegerla de factores ambientales adversos.

Las Maderas sumergidas en agua dulce o empotradas en un terreno saturado de ésta (Tablestaca, Pilotes), se conservan bien, en general. Sumergida en agua salada es fácil que sea atacada por organismos marinos. Sin embargo, la Madera que está alternativamente dentro y fuera del agua sufre mucho.

El sol y la humedad combinados provocan la degradación superficial de la madera, y se produce el efecto conocido como meteorizado.

La exposición de la madera a la radiación solar provoca la desaparición de su color natural. Por otra parte la misma adquiere rugosidad al tacto y un tono grisáceo característico.

El efecto del hielo se manifiesta por grietas radiales, generalmente próximas a la base del árbol, perjudicando a las resistencias mecánicas y abriendo una puerta al ataque de hongos e insectos.

La Madera resiste mal a la acción del fuego, lo cual se agrava si es rica en resinas, grasas, etc.

Los ácidos y las bases pueden producir un ataque a la Madera, hidrolizando la celulosa o disolviendo la lignina. La cal y el hormigón fresco pueden atacar a la Madera pero las consecuencias son leves.

Hongos y Bacterias

Los hongos son organismos vegetales sin clorofila que se reproducen por esporas que son transportadas por el viento, y cuando las condiciones de germinación y posterior desarrollo son favorables infectan la Madera en que han caído.

Para que la pudrición pueda progresar se requieren cuatro condiciones:

  1. Debe haber alimento
  2. Aire, aunque sea en pequeña cantidad
  3. Humedad constante y muy intensa, que sobrepase el 20%
  4. Temperatura adecuada.

Los hongos se fijan en el material y destruyen la lignina, que es la sustancia que actúa como puente de unión entre las células de la madera, la cual se va desintegrando de a poco y adquiere una textura rugosa y agrietada.

A partir de allí se produce la filtración de humedades que no encuentra freno a su penetración.

A su vez la humedad da pie al moho, que si no es frenado a tiempo, provocará la pudrición de la Madera.

Insectos

Algunas clases de insectos utilizan a la madera como refugio para depositar los huevos aprovechando huecos y pequeñas fisuras que encuentran. Cuando nacen las larvas, cavan las galerías y convierten la madera en su hábitat, extrayendo de ésta el material que los alimenta. Esto produce la lenta destrucción de la madera.

Carcomas

Las hembras depositan sus huevos en las grietas de la madera o también en galerías ya hechas. Las larvas recién salidas del huevo se abren paso dentro de la madera, crean una red de túneles y galerías, que van en todas las direcciones, están llenas de serrín y tienen un corte circular. Los agujeros de salida son circulares y tienen un diámetro de 1-2 mm. Debajo suelen aparecer pequeños montones de serrín.

Algávaros

Excavan sus galerías en las vigas de madera y otros elementos del mismo material, paralelamente a la superficie, pero sin afectar a ésta. Es una lesión difícil de detectar ya que por fuera la madera está intacta; aunque si se presiona sobre la superficie, los huecos internos cederán y se romperá la zona presionada. Se deberá cortar la parte afectada, y si se teme por la resistencia de la pieza, cambiarla por una nueva de iguales características. Si esto no es posible, se deberá impregnar la superficie con un producto adecuado.

Termitas

Viven en las galerías que practican en los árboles y en las maderas que forman la estructura de los edificios. No dejan serrín en sus galerías, si bien suelen delatar su presencia por la aparición de pequeñas alitas de color plateado. Como tratamiento preventivo se recomienda impregnar la madera con productos antisépticos insecticidas o bien alejar las piezas de madera del contacto con el suelo. Asimismo no se admitirá en obra exterior maderas con defectos tales como nudos, corazón partido o acebolladuras, ya que son una vía de acceso para este tipo de insectos.

Artículos Relacionados

Enlaces Externos