Tecnología de la Construcción. Cubiertas: Funciones de las Cubiertas

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Contenido

Funciones de la cubierta

Al margen de que su peculiaridad funcional sea la estanqueidad, la cubierta, como cerramiento que es, ha de satisfacer aquellas funciones genéricas de protección y aislamiento que son comunes a todos los cerramientos del edificio. La figura siguiente presenta de manera resumida las funciones de la cubierta y te ayudará a la comprensión de este apartado.

Por todo ello, cualquier tipo de cubierta debe cumplir una serie de condiciones que pueden resumirse en:

Impermeabilidad

La principal función de una cubierta estriba en impedir que el agua entre en el interior del edificio, ya que la incidencia de la lluvia es mucho más importante en una cubierta que en cualquier otro elemento constructivo.

La disposición de los distintos materiales que componen la cubierta y su propia geometría, dotándole de una pendiente adecuada, deben resolver la impermeabilidad de una cubierta.

Mapa conceptual de la funciones de una cubierta

Como verás más adelante, la impermeabilidad es mucho más delicada de resolver cuando se trata de una cubierta plana, por el hecho de que al ser un tipo de cubierta que en muchas ocasiones es transitable, la pendiente debe ser la mínima que permita que el agua no se estanque, además de disponer de soluciones específicas de impermeabilización, por cuanto la estanqueidad debe garantizarse en forma absoluta.

Sin embargo, cualquier solución de cubierta debe también resolver cómo evacuar el agua de la lluvia que cae sobre ella.

A este respecto, conviene tener presente que, cuando el agua de lluvia corre sobre una cubierta, es fácil evitar que entre en el interior del edificio; pero cuando ésta se acumula sobre su superficie es más difícil evitar que penetre en el interior.

La acumulación de agua sobre la cubierta no sólo supone problemas por el propio peso del agua, sino que si se quedara estancada podría penetrar con mayor facilidad en el interior del edificio.

Por ello, cualquier tipo de cubierta deberá tener una cierta pendiente, incluso aquellas que denominaremos cubiertas planas, a fin de que el agua no se acumule, además de disponer de una solución que permita que el agua vierta directamente sobre el exterior del edificio o bien sea recogida y conducida al exterior mediante unos conductos de evacuación.

Cubierta plana accesible

La principal función de una cubierta estriba en impedir que el agua entre en el interior del edificio.

Resistencia

La cubierta, como tantos otros elementos constructivos, debe tener una resistencia suficiente para aguantar:

- Su propio peso.
- El peso de la nieve que pueda acumularse sobre su superficie.
- El peso de las personas que puedan transitarla, ya sea porque se trate de una cubierta transitable, o cuando se trate de cubiertas accesibles sólo para mantenimiento.

No debe olvidarse además que, incluso en algunos casos, la cubierta debe poder resistir la fuerza del viento.

Por tanto, al estudiar una cubierta debe considerarse no sólo su propio peso, sino también las sobrecargas de uso (peso de las personas o incluso de elementos que puedan disponerse sobre una cubierta como, por ejemplo, depósitos, aparatos de climatización, etc.) y en especial la posible sobrecarga que pueda suponer el peso de la nieve.

Cubierta plana sometida a la sobrecarga de diferentes instalaciones

Como verás en Unidades Didácticas posteriores, las diferentes soluciones de cubierta disponen de elementos de soporte, que son los que permiten asumir esas cargas que debe resistir la cubierta.

Durabilidad frente a las condiciones

La cubierta es un elemento constructivo que está sometido a unas condiciones ambientales muy adversas.

El hecho de recibir los cambios climáticos de una forma mucho más directa que otras partes del edificio (la incidencia del sol directamente, la acumulación de nieve sobre su superficie, etc.) provoca que la cubierta se vea sometida a un deterioro constante, lo que obliga a utilizar determinados materiales que protejan a sus partes más importantes, como son los que deben cumplir la misión de impermeabilización y de aislamiento.

En este sentido, además de que estos materiales sean de por sí duraderos y resistan adecuadamente la incidencia de los posibles cambios climáticos, en muchas ocasiones, se debe buscar soluciones complementarias que eviten que la acción directa del sol o la lluvia, o la succión del viento, o incluso los propios movimientos de la estructura del edificio puedan alterar las condiciones de estos materiales.

Cualquier material de cubierta debe resistir las deformaciones térmicas a que pudiera verse afectado, debido a los saltos térmicos producidos entre el día y la noche o en las diferentes estaciones climáticas.

No obstante lo anterior, en ocasiones lo que interesa es que la cubierta sea lo más ligera posible, por lo que no siempre es factible pensar en soluciones de protección de estos materiales de impermeabilización.

Por lo tanto, toda cubierta debe hacer hacer compatible la ligereza con la durabilidad. De la solución que se de a este problema dependerá el acierto de las distintas tipologías de cubierta que se presentarán más adelante.

La cubierta es un elemento constructivo que está sometido a unas condiciones ambientales muy adversas.

Aislamiento térmico y acústico

Se ha comentado que la cubierta constituía un cerramiento más del edificio. Por ello, además de cumplir las condiciones anteriores, debe solucionar también el aislamiento térmico del edificio.

De la misma manera que, cuando se estudiaron los cerramientos se explicó que debían realizarse unas determinadas soluciones constructivas que impidieran el paso del frío o el calor del exterior al interior del edificio, también en la cubierta deben conseguirse estas condiciones de aislamiento.

Por este motivo, en las diferentes soluciones de cubierta se estudiará la utilización de determinados materiales que garanticen el aislamiento térmico de la cubierta.

Aislamiento térmico de una cubierta mediante colocación de placas de poliestireno extruido. Fuente: Catálogo Styrodur

Asimismo, una cubierta debe resolver un adecuado aislamiento acústico.

En este aspecto, los requerimientos de aislamiento acústico de las cubiertas no son tan exigentes como en los cerramientos de fachadas que deben solventar, por ejemplo, los ruidos de los coches en las zonas urbanas.

En las cubiertas, el aislamiento acústico debe resolver de una manera especial la incidencia directa que sobre ellas pueda producir el ruido de la lluvia. Este problema, en muchas soluciones de cubierta, no será significativo, por cuanto el propio grosor de los materiales utilizados solucionará el aislamiento, pero en determinadas cubiertas ligeras puede llegar a ser un problema importante.

Cualquier tipo de cubierta debe satisfacer las siguientes condiciones:

- Impermeabilidad.
- Resistencia.
- Durabilidad frente a las condiciones atmosféricas.
- Aislamiento térmico y acústico.
Clasificación de las cubiertas

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