Importancia Socioeconómica de los Riesgos Geológicos y los Desastres de Origen Natural

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Geologos del mundo.jpg Cogc.gif ACCD.jpg Nota: Este artículo ha sido creado gracias a Geólogos del Mundo en el marco del Programa de Afiliados de la Construpedia. El contenido pertenece a la publicación: Desastres de Origen Natural y Cooperación para el Desarrollo y lo puedes descargar gratis en PDF.

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Los Fenómenos Geológicos como los Terremoto, el vulcanismo, los tsunamis y las tempestades, entre otros, se han mantenido más o menos constantes a lo largo de la historia de la Tierra, pero las pérdidas humanas y económicas han ido en aumento; es decir, los desastres de origen natural y los riesgos geológicos que comportan han ido incrementándose. La razón de esta pérdida de calidad de vida frente a las fuerzas de la naturaleza se debe, en buena medida, al hecho de que la humanidad está cada vez más expuesta a los peligros que derivan en desastres de origen natural. Hay varios factores que contribuyen a que el grado de exposición sea cada vez mayor. La elevada vulnerabilidad de determinadas sociedades y la magnitud más violenta de los procesos, la deforestación, los efectos del cambio climático, la contaminación, la destrucción de las defensas ecológicas, la urbanización descontrolada, el aumento demográfico y la concentración urbana son algunas de las causas que hacen que el daño causado a las personas y sus bienes por un determinado peligro sea cada vez mayor. Asimismo, cabe destacar que el incremento de las comunicaciones y del acceso a la información aumenta la sensación de que hoy en día se producen más fenómenos destructivos que antes.

Colonia de Santa Lucía, en Ilopango, en el área metropolitana de San Salvador, El Salvador.

En este sentido, los datos globales mundiales indican que la mayor parte del crecimiento demográfico se está produciendo en las zonas urbanas de los países de África, Asia, América Latina y el Caribe; se calcula que más de 1.000 millones de personas se concentran en grandes ciudades. En muchos casos estas megalópolis están ubicadas en zonas potencialmente peligrosas, como en el caso de Ciudad de México o Managua (Nicaragua), con un riesgo sísmico muy elevado. El crecimiento urbanístico rápido y mal planificado reduce la calidad de las infraestructuras, las viviendas, los sistemas de saneamiento, el acceso al agua potable y la organización social, política y laboral, hasta el punto de que el riesgo al que están sometidos los asentamientos informales es muy alto, y los riesgos inducidos que estos asentamientos generan también lo son. Este es el caso de algunas ciudades como Bogotá, Bombay, Delhi, Buenos Aires, Lagos (Nigeria) y Lusanka (Zambia), donde entre el 50 y el 60% de los habitantes viven en situación de elevada exposición física. Este porcentaje se eleva al 60 y 70% en los casos de Dar es Salaam (Tanzania) y Kinshasa (República Democrática del Congo), y a más del 70% en Addis Abeba (Etiopía), El Cairo, Luanda (Angola) y Casablanca (datos del PNUD, 2004; origen de los datos: Unihabitat).

Según datos del Prograna de las Naciones Unidas (PNUD), el 75% de la población mundial en más de 100 países ha estado expuesta periódicamente a los desastres de origen natural, por lo menos una vez entre 1980 y 2000. Estas personas se han visto afectadas por un terremoto, un ciclón tropical, una inundación o una sequía, y se han producido más de 184 muertos al día (1,5 millones durante todo el período) en diferentes partes del mundo. Si bien solo el 11% de las personas expuestas a amenazas naturales viven en países con un bajo índice de desarrollo humano, representan más del 53% del total de las muertes, mientras que el 15% de la población expuesta se localiza en los países con un alto índice de desarrollo, y las muertes causadas por desastres de origen natural son allí del 1,8%. Hay que añadir que en todo el mundo, por cada muerte, aproximadamente 3.000 ersonas se hallan expuestas a los peligros naturales.


Población Expuesta a Amenazas Naturales
11% población expuesta en países en vías de desarrollo 53 % muertes
15% población expuesta en países con alto índice de desarrollo 1,8 % muertes


Contenido

Evolución del Número de Desastres

Los desastres de origen natural y los siniestros antropogénicos (por ejemplo, explosiones industriales o incendios) causan manualmente miles de muertos y generan pérdidas millonarias a la economía mundial. Son muchos los datos que se barajan en diferentes entidades que tienen por objetivo cuantificar el número de desastres, las víctimas, los fallecidos y los daños materiales y económicos ocasionados por las catástrofes; se puede decir que hay tantos datos diferentes como entidades, y que a veces las cifras bailan según se consideren unos u otros parámetros. La divergencia de los datos en función de las fuentes se debe, en parte, al hecho de que una de las deficiencias importantes en el tratamiento de los datos mundiales en materia de desastres es la falta de metodologías estandarizadas.

Varios estudios indican que la ocurrencia de desastres de origen natural ha aumentado el 50% cada década entre 1900 y 1990, acelerándose significativamente desde 1950 (Kreimer y Munasinghe, 1994). De acuerdo con los informes de diferentes entidades aseguradoras, el número de desastres de origen natural durante los años noventa triplicó el de los sesenta, y a escala económica las pérdidas se multiplicaran por ocho. En este sentido el aumento demográfico mundial ha sido muy grande, y se ha pasado de una población de 3.000 millones de personas en 1960 a 6.000 millones a finales de los años noventa.

Pérdidas Económicas Anuales por los Desastres de Origen Natural
Perdidas económicas Población mundial (millones de personas)
1960 75.500 millones de $ 3.000
1970 138.400 millones de $ 3.700
1980 213.900 millones de $ 4.400
1990 659.900 millones de $ 5.300

Según los datos extraídos del Centro de Investigación de la Epidemiología de los Desastres (CRED) y la Oficina de EE. UU. de Asistencia a los Desastres Extranjeros (OFDA), entre los años 1995 y 2004 se ha registrado cada año una media de 322 catástrofes naturales (estos datos consideran un desastre natural aquellos fenómenos en los que mueren como mínimo 10 personas y resultan afectadas al menos 100). Hay que destacar que hay años fatídicos en materia de desastres naturales en que los datos superan de largo las medias; es el caso del año 2005, en que el número de desastres de origen natural ascendió a 428, o el año 2006, en que los datos se situaron en 395 (226 por inundaciones, 66 por tempestades y 30 relacionados con las temperaturas extremas). No olvidemos, sin embargo, que cada vez hay más sistemas de detección de desastres y una mayor y mejor transmisión de información, por lo que es posible que el aumento del número de desastres esté en parte enmascarado por este hecho.


Principales Desastres

Los principales desastres de origen natural a que se enfrenta la humanidad se producen a causa de las inundaciones, las tempestades (huracanes y ciclones) y los terremotos; de todos estos, los que se cobran más vidas humanas son los terremotos, seguidos de las inundaciones y las tempestades. El desenlace de los riesgos inducidos, como las sequías, también es la pérdida de muchas vidas humanas, a causa del hambre, y grandes costes económicos.

Según datos de CRED/OFDA, durante el período 1995-2004 se vieron afectados por desastres de origen natural 108 países (durante el fatídico año 2005 este dato ascendió a 127). El continente más castigado es Asia, seguido de América Latina- Caribe y África. El pico de ocurrencia de desastres de origen natural, determinado por la distribución de víctimas mortales y pérdidas materiales por regiones, pone de manifiesto que la mayoría de los daños totales provocados se dan en países en vías de desarrollo o con un índice de desarrollo medio (correspondiente al 46,5% de todos los países del mundo).

Desastres Naturales Ocurridos en el Mundo en 1995-2004, por Continente y Tipo de Fenómeno
África América Asia Europa Oceanía Total
Inestabilidades gravitatorias 11 44 112 19 8 194
Sequías 120 48 85 14 9 276
Terremotos/tsunamis 17 50 154 50 8 279
Temperaturas extremas 8 37 44 63 2 154
Inundaciones 277 267 432 199 35 1.210
Incendios forestales 12 63 22 46 9 152
Erupciones volcánicas 4 23 13 2 6 48
Tempestades de viento 69 305 320 94 68 856
Otros 14 3 10 1 2 30
Total 532 840 1.192 488 147 3.199


Los principales desastres de origen natural a que se enfrenta la humanidad se producen a causa de las inundaciones, las tempestades (huracanes y ciclones) y los terremotos. El continente más castigado es Asia, seguido de América Latina-Caribe y África.

En el Estado español los desastres de origen natural más significativos se producen a causa de los temporales, seguidos de las inundaciones y las olas de calor o frío. Los terremotos que han sacudido al territorio español en los últimos cien años han sido moderados; destaca el seísmo de 6,4 en la escala de Richter que afectó a Andalucía en 1884. En este sentido, cabe destacar que los movimientos se dan como consecuencia de las fracturas, tectónicamente activas, por lo que no se puede descartar que en el futuro se puedan producir más terremotos significativos.

Número de desastres de origen natural por país (periodo 1974-2003)
Proporciones de tipos de desastres de origen natural por subregiones del mundo (periodo 1974-2003)


Desastres Versus Víctimas

Los desastres de origen natural causan al año cientos de miles de víctimas entre muertos, desaparecidos y damnificados. Se calcula que, por cada muerte, se deben contabilizar entre cinco y diez heridos y unas cincuenta personas que pierden el hogar.

Un análisis comparativo del número de muertos fruto de los desastres de origen natural con las muertes asociadas a riesgos laborales o accidentes de tráfico, pone de manifiesto que en el primer caso la mortalidad es mucho más baja. Ahora bien, los accidentes de tráfico raramente ocasionan más de diez muertes y no comportan una gran destrucción de infraestructuras, y mucho menos una convulsión económica importante, mientras que en un desastre de origen natural, los sucesos con más de diez muertes son habituales y la destrucción de infraestructuras puede llegar a ser enorme.

Los terremotos son la principal amenaza que evoca situaciones catastróficas con más víctimas mortales. Estos fenómenos, además, pueden desencadenar la aparición de otros riesgos inducidos, como la generación de tsunamis con efectos también devastadores, aparte de incendios y explosiones fortuitas. Pese a todo, el principal agente que afecta a la sociedad y sus bienes son las inundaciones, seguidos de los temporales de viento.

El número de víctimas mortales anuales ocasionadas por desastres de origen natural asciende a decenas de millares, y el número de personas afectadas, a cientos de millones. Según el informe elaborado por el PNUD-2004, en el período 1980-2000 fallecieron 1,5 millones de personas a causa de los desastres de origen natural, y el número de personas expuestas por diferentes amenazas asciende a más de cien millones.

Amenazas Víctimas expuestas (millones de personas) Factores determinantes del riesgo
Terremotos 130 Países caracterizados por un rápido crecimiento urbano y una elevada exposición física.
Ciclones tropicales 119 Países con un bajo PIB per cápita, baja densidad demográfica local y gran exposición física.
Sequías 220 Los estados africanos son los más afectados.

Datos de las empresas de reaseguros como Münchener Rück 2005 apuntan para el período 1950-2005 una media de 30.000 muertos al año: el 54% a causa de terremotos/tsunamis y erupciones volcánicas, el 38% por tempestades, el 7% por inundaciones y el 1% por otros fenómenos, como olas de calor, sequías, incendios forestales y heladas. Swiss Re eleva esta cifra a 56.000 muertos al año (también incluye las víctimas de los siniestros antropogénicos: accidentes industriales, incendios, etc.) y destaca años fatídicos como 2004, en que se produjeron 300.000 muertos (280.000 corresponden a las víctimas del tsunami de Indonesia) y 2005, con un balance de 95.000 víctimas mortales.

Por otro lado, el CRED indica que, desde la década de los noventa, los desastres de origen natural han ocasionado unos 58.000 muertos cada año y que el número de afectados ronda los 225 millones de personas anuales.

Las regiones con más víctimas mortales se encuentran en Asia y el Pacífico, principalmente a causa de los ciclones tropicales, los terremotos y las inundaciones. La región de América Latina y el Caribe se ve afectada principalmente por ciclones e inundaciones, y África por la sequía y las inundaciones. Finalmente, en Europa los terremotos provocan grandes pérdidas relativas.

Solo África supera el número de muertos de Asia a causa de las sequías. Por otro lado, se debe precisar que Asia y África sufren las consecuencias de una carga desproporcionada en cuanto a las pérdidas que ocasionan los desastres. Por poner un ejemplo, en 2005 el 88% de las muertes y el 96% de las personas que resultaron afectadas por desastres de origen natural pertenecían a estas dos regiones.

Total de víctimas mortales por inundaciones, terremotos, ciclones tropicales y sequías por diferentes regiones del mundo, 1990-1999 (para las sequías se toma el periodo 1980-2000).


Actualmente el 85% de la población expuesta a terremotos, ciclones tropicales, inundaciones y sequías vive en países con un índice de desarrollo humano medio o bajo.

En el Estado español el número de víctimas mortales fruto de fenómenos naturales en el período 1995-2004 ascendió a 752, repartidas según los diferentes procesos: 229 por inundaciones, 182 por temporales marítimos, 139 por tempestades, 84 por olas de calor, 53 por incendios, 27 por aludes de nieve, 21 por corrimientos y 17 por episodios de frío y nieve.

Desastres Versus Costes

El aumento del número de desastres va acompañado de un evidente incremento de los costes humanos y materiales. Las pérdidas económicas medias anuales son del orden de millones de dólares. Los desastres de origen natural que causan más pérdidas económicas son las tempestades, seguidas de los terremotos y las inundaciones, con evaluaciones de costes semejantes. Por regla general, las diferentes cifras relativas a los costes que suponen las grandes catástrofes se relacionan con las pérdidas directas de infraestructura y de bienes; a falta de datos, no suelen considerar las consecuencias económicas producidas por la disminución de la producción.

Para tratar este tema y hacernos una idea del coste económico anual que suponen los desastres de origen natural se expondrá el ejemplo del año 2005, uno de los más devastadores de la historia, en el que los costes fueron del orden de: 5.000 millones de $ a causa de los terremotos, tsunamis y volcanes, 14.000 millones de $ por las inundaciones y 139.000 millones de $ por las tempestades.

Según datos elaborados por el Grupo de Investigación de la empresa aseguradora Münchener Rück, las pérdidas medias anuales de los últimos 55 años (1950-2005) son de 25.000 millones de $ (16,4% asegurados), ocasionadas principalmente por terremotos, tempestades e inundaciones. Otros datos, como los de la compañía de seguros Swiss Re, señalan que estos costes pueden ser mayores, y ofrece los casos de 2004, en que las pérdidas fueron de 100.000 millones de $, de 2005, con costes de 184.000 millones de $ (la mayor parte como consecuencia de los huracanes que afectaron a EE. UU.), y de 2006, con 43.000 millones de $. La información proporcionada por el Centro de Investigación de la Epidemiología de los Desastres, a través de su base de datos EM-DAT, pone de manifiesto que los años más fatídicos fueron: 1980, a causa del terremoto que afectó a la zona de Nápoles (49.000 millones de $); 1995, por un terremoto en Japón (132.000 millones de $); 1998, a raíz de una inundación en China (37.000 millones de $); 2004, por los terremotos de Japón (28.000 millones de $) y el tsunami de la costa asiática, y 2005, por los huracanes Katrina, Rita y Wilma en EE. UU. (166.000 millones de $).

La distribución de pérdidas económicas en los diferentes sectores del planeta muestra que es en África donde se registran menos pérdidas, hecho que pone de manifiesto que estos valores solo hacen referencia a las pérdidas relativas a las infraestructuras y a los bienes, y que en ningún caso tienen en cuenta el daño sobre el potencial de desarrollo del territorio. También cabe decir que en muchos sectores de los países en vías de desarrollo el acceso a la información es limitado y que muchos desastres naturales pasan desapercibidos a los ojos de las entidades que registran los datos. Otro factor que hay que tener en cuenta es el número de bienes afectados por un fenómeno natural; no comportará el mismo coste económico la erupción del volcán napolitano Vesubio que la de un volcánde la zona de el Gran Valle del Rift de Etiopía.

Los países asiáticos son los que tienen más pérdidas económicas a causa del hecho de que están fuertemente afectados por las inundaciones, que tienen un impacto social muy grande.

En el Estado español los principales desastres son resultado de las inundaciones y los terremotos. Las pérdidas económicas por daños anuales sufridos por las inundaciones han sido de 745 millones de € (período 1987-2001) y de 13,5 millones de € por los terremotos (período 1987-2002).

Se prevé que las pérdidas estimadas para el período 2004-2033 serán anualmente del orden de 857 millones de € en el caso de las inundaciones y de 70 a 100 millones de € en el de los terremotos.
Andalucía y Murcia son las comunidades más castigadas por los terremotos, con costes que superan los 10 millones de € anuales; Cataluña asume unos 1,5 millones de €. Por lo que respecta a las inundaciones, las comunidades más afectadas son Valencia y Andalucía, con costes de más de 470 millones de € anuales; Cataluña se sitúa como la tercera más afectada, con un balance de 190 millones de €.

Los desastres de origen natural que causan más pérdidas económicas son las tempestades, seguidas de los terremotos y las inundaciones.

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