Conservación y Explotación de Carreteras. Gestión de la Conservación. Aspectos Complementarios: Introducción

De Construpedia

LogoFLC.PNG Nota: Este artículo ha sido creado gracias a la Fundación Laboral de la Construcción en el marco del Programa de Afiliados de la Construpedia. El contenido pertenece a la publicación Gestión de la conservación III. Aspectos complementarios disponible en el sitio web Fundación Laboral de la Construcción

¡Atención! Esté artículo está sujeto a Derecho de Autor. © Fundación Laboral de la Construcción.


Introducción

Desde que existen los primeros caminos, existe la preocupación por su estado y por su durabilidad en el tiempo, pero no es hasta la segunda mitad del siglo XX cuando se empieza a “medir” o auscultar el estado real del principal componente de la carretera: el firme.


Esta preocupación más intensa surge por varios motivos; uno es el rápido deterioro de los firmes debido al incremento espectacular del tráfico al popularizarse el uso del vehículo, además del escaso conocimiento del comportamiento de los materiales utilizados. A ello se une el rápido desarrollo de la tecnología de la medición de las propiedades de los materiales y las estructuras que componen la carretera, que hizo a partir de ese momento más rentable conservar las estructuras existentes que construir carreteras nuevas.


Cuando se habla de auscultación de la carretera siempre se tiende a pensar en el estado estructural y funcional de los firmes, pero hoy en día con la construcción de vías de cuarta generación es necesario realizar un seguimiento del estado de todos los elementos que coexisten en la carretera, ya que todos influyen mucho en la calidad de la rodadura de los vehículos que circulan en ellas. Por poner un ejemplo, se puede pensar en el primer enemigo de una carretera: el agua; si las estructuras de drenaje tanto longitudinales como transversales no se conservan en buen estado, sufrirán sus consecuencias todos los elementos que componen la carretera, como firmes, desmontes y terraplenes, estructuras de paso, etc.


Así, desde la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento se proporcionan las herramientas adecuadas, los factores que se han de tener en cuenta y la manera apropiada de realizar un control y seguimiento del estado de una carretera y de todos sus elementos asociados. Por lo tanto, no hay que olvidar en este punto que para cualquier actividad de gestión se debe conocer toda la normativa vigente, así como las recomendaciones dadas por el Ministerio de Fomento y Administraciones, que en este caso son los clientes últimos que reciben el resultado de la gestión. Como ejemplo de la necesidad del seguimiento de esta normativa cabe citar la norma de hormigón armado y estructural EHE08, que incluye un artículo nuevo que obliga a que los proyectistas realicen un plan de mantenimiento en el tiempo de la estructura que están proyectando o el documento “Recomendaciones para el proyecto y construcción del drenaje subterráneo en obras de carretera” (Orden Circular 17/2003, del Ministerio de Fomento), publicado por la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento, que facilita enormemente tanto el proyecto como la conservación de este tipo de estructuras.

A lo largo de esta unidad se hace un repaso por los sistemas de inspección y auscultación tanto de los firmes, que suponen las unidades más importantes de determinación del estado de una carretera, como de las demás estructuras que componen el total de elementos de una carretera, como puentes, túneles y obras de drenaje.

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