El enfrentamiento entre Sacyr y Eiffage llegará pronto a su fin, aunque sea a costa de la venta del 33,32% que ostenta la constructora española, que recibirá por ello casi 2.000 millones de euros con los que reducir su deuda. La desinversión se realizará "en el plazo más breve posible", a pesar de la
decisión de un tribunal francés de ordenar el secuestro de las acciones de Sacyr en Eiffage.
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