Imponente, día a día ganando altura, el Hotel Vela del Puerto de Barcelona crece como un coloso frente a la costa de Barcelona. Si con su torre de Collserola Norman Foster hizo que en 1992 Barcelona tomase conciencia de que también tenía su «sky line» -¡faltaría más!-, Ricardo Bofill conseguirá con su Hotel Vela que la ciudad asuma que también tiene «sea line». El siguiente paso será preguntarse si cualquier proyecto de rascacielos vale y, sobre todo, si vale colocarlo en cualquier parte; si Barcelona tiene «sea line», ¿se le está tratando con el cuidado que merece?
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