Desde que se anunció a finales del 2002 que en Muxía se construiría un parador han pasado muchas cosas. El hotel se hizo palabra con el fuel fluyendo todavía de las bodegas del Prestige . Era parte de la reparación por la marea negra. El chapapote fue desapareciendo. Y los voluntarios. Pero del parador lo único que afloraba eran los ríos de tinta que han corrido desde su anuncio. Eso y costosas y largas presentaciones en lugares tan emblemáticos como el Hostal de los Reyes Católicos, en Santiago.
(Existe la posibilidad de que el enlace se encuentre roto, no disponible o requiera suscripción.)
Noticias relacionadas
Otra información relacionada