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Trabajos con Amianto de Notificación Obligatoria 1

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Contenido

Introducción

Definición de trabajos de notificación obligatoria

En el apartado 6.3 se describieron los criterios establecidos por la Directiva sobre la protección de los trabajadores contra el amianto (83/477/CEE, modificada en último lugar por la Directiva 2003/18/CE) para decidir si pueden eludirse las disposiciones de la Directiva relativas a la obligación de notificación y vigilancia médica.

A saber: a menos que la exposición de los trabajadores sea esporádica y de baja intensidad, que los resultados de la evaluación del riesgo indiquen claramente que la concentración en el aire del lugar de trabajo no sobrepasará el valor límite de exposición al amianto (0,1 fibras/cm3, medidas como una media ponderada en el tiempo para un período de ocho horas [o de una o cuatro horas en algunos Estados miembros]), y que los trabajos previstos correspondan a uno de los tipos establecidos (definidos en el apartado 6.3), dichos trabajos deben considerarse de notificación obligatoria, debe organizarse la vigilancia médica (véase el capítulo 19) y deben adoptarse las precauciones prácticas descritas en el presente capítulo.

Obviamente, los trabajos de retirada de amianto son trabajos de notificación obligatoria. La Directiva europea (2003/18/CE) dispone que antes de efectuar obras de demolición o de retirada del amianto, las empresas deberán demostrar su capacidad en este ámbito con pruebas establecidas de conformidad con la legislación y/o con las prácticas nacionales.

Procedimientos Generales para los Trabajos de Notificación Obligatoria

Resumen de los preparativos

En los capítulos previos se han descrito los preparativos necesarios antes de iniciar un trabajo de notificación obligatoria:

En Principios Generales para Minimizar la Exposición, se ha resumido el planteamiento general de la prevención del riesgo de exposición en los trabajos con amianto, es decir, la delimitación y separación de la zona de trabajo, los equipos de protección respiratoria y personal, y las instalaciones sanitarias para el aseo personal.

Ya se han indicado la necesidad de someter a vigilancia médica a todos los trabajadores que manipulen amianto (capítulo 6) y la obligación del empresario de organizar dicha vigilancia; en el capítulo 19 se aborda la finalidad y los beneficios que de ella se derivan.

La planificación puede entrañar decisiones relativas a la conveniencia de retirar los materiales que contengan amianto o de conservarlos, controlarlos y gestionarlos en función del lugar en que se encuentren. Con respecto a esta disyuntiva, el planteamiento varía entre Estados miembros. En Alemania, se recomienda retirar todo el amianto (siempre que sea posible), mientras que en el Reino Unido, se aconseja conservar los materiales de amianto que estén en buen estado in situ. Ambos planteamientos ofrecen una serie de ventajas: la retirada es una solución expeditiva, pero su puesta en práctica puede ocasionar una exposición inmediata que de otro modo se hubiera evitado.

Mantener los materiales que contienen amianto in situ (en buen estado) puede considerarse un procedimiento seguro, siempre que el control y la gestión eficaz de los materiales garantice que en todas las obras de reforma que puedan llevarse a cabo en el futuro se adoptan las precauciones necesarias con respecto al amianto contenido en ellos.

Tal como se indica en capítulos anteriores,

Si usted emplea a personas que vayan a realizar trabajos de notificación obligatoria con materiales que contengan amianto, o supervisa el trabajo de estas personas, debe:

  • asegurarse de que se han completado la planificación (evaluación del riesgo y plan de trabajo), los preparativos, la formación, etc., de que en la obra se dispone de toda la documentación necesaria y que todos los operarios comprenden bien toda esa documentación (capítulos 5 a 7);
  • verificar que se ha tenido en cuenta y se ha protegido la seguridad de terceras personas;
  • consultar a los responsables del edificio y a todos los interesados para asegurarse de que el plan de trabajo es

apropiado para la finalidad que se persigue y su ejecución no plantea ningún otro riesgo en materia de salud y seguridad;

  • asegurarse de que los procedimientos de emergencia del plan de trabajo tengan en cuenta los procedimientos de emergencia para la obra en su conjunto y de que el personal clave comprenda todos los procedimientos de emergencia pertinentes;
  • cerciorarse de que el plan de trabajo detallado y específico para la obra en cuestión (elaborado por una persona capacitada para ello) aborda toda la información práctica específica de la obra (por ejemplo, la ruta que debe utilizarse para evacuar los residuos y todos los peligros para la salud y la seguridad que pueda haber en las proximidades de la obra o que puedan surgir como consecuencia de la perturbación del amianto) (capítulo 5);
  • asegurarse de que los equipos (incluidos los de protección personal y respiratoria) necesarios para ejecutar estos procedimientos están disponibles y en buenas condiciones de funcionamiento mediante un registro de inspecciones periódicas llevadas a cabo por una o varias personas capacitadas para ello que permita la trazabilidad (capítulo 8);
  • verificar que se puede identificar fácilmente a todos los trabajadores que hayan manipulado amianto para el cotejo de los registros (capítulo 7).

Como empleador de trabajadores expuestos al amianto, debe:

  • contratar los seguros adecuados;
  • con anterioridad a la exposición al amianto, ofrecer reconocimientos médicos orientados al amianto a todos

sus empleados y, posteriormente, al menos una vez cada tres años (capítulo 19);

  • verificar que los historiales médicos y los registros de exposición se conservan durante cuarenta años como

mínimo;

  • asegurarse de que los demás registros se mantengan en buen orden y se conserven durante diez años por lo

menos.

La Directiva 2003/18/CE establece lo siguiente: «[La] notificación deberá ser realizada por el empresario a la autoridad responsable del Estado miembro antes de que se inicien las obras, de conformidad con las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas nacionales» (que pueden especificar el plazo para la notificación; por ejemplo, catorce o veintiocho días antes del inicio de las obras).

La notificación deberá incluir como mínimo una descripción suscinta:

  • de la ubicación del lugar de trabajo;
  • del tipo y las cantidades de amianto utilizado o manipulado;
  • de las actividades realizadas y los procedimientos empleados;
  • del número de trabajadores implicados;
  • de la fecha de inicio de las obras y de su duración;
  • de las medidas adoptadas para limitar la exposición de los trabajadores al amianto.

La notificación puede incluir también:

  • el plan de trabajo;
  • los números de teléfono de contacto y
  • las fechas previstas para otras pruebas que sean esenciales para los trabajos (por ejemplo, la prueba de humo para verificar la estanquidad del confinamiento y la prueba de descontaminación).

Siempre que una modificación en las condiciones de trabajo pueda provocar un aumento significativo de la exposición al polvo procedente del amianto o de materiales que contengan amianto, deberá efectuarse una nueva notificación.

Asimismo, deberá notificarse a la autoridad nacional todo cambio en el calendario de los trabajos o cualquier modificación importante de los métodos de trabajo.

Si ha sido usted contratado para realizar un trabajo de notificación obligatoria, debe asegurarse de que los preparativos mencionados en los capítulos anteriores se han completado.

Verifique que:

  • ha recibido la formación pertinente (capítulo 6), con respecto a la cual dispone actualmente de certificados de formación válidos;
  • ha realizado pruebas de ajuste a la cara con el equipo de protección respiratoria que utilizará, y
  • ha sido sometido a un reconocimiento médico orientado al amianto (capítulo 19) en el plazo de los dos años previos.

Si es usted inspector de trabajo, debe:

  • mantener una actitud proactiva en los proyectos grandes o complejos, y examinar a fondo y cuestionar el plan de trabajo antes de que dichos proyectos empiecen a ejecutarse;
  • ponerse a disposición de los autores de grandes proyectos o de las personas que encuentren dificultades a la hora de seguir las mejores prácticas para todas las consultas que deseen hacerle;
  • comprobar que la notificación incluye la información anteriormente especificada (especialmente por lo que se refiere a los tipos y las cantidades de amianto, el número de trabajadores que participan en los trabajos, la fecha de comienzo y las medidas tomadas para reducir la exposición de los trabajadores);
  • asegurarse de que su propia formación y equipos son adecuados para protegerle contra el riesgo de exposición cuando visite las obras.

Resumen de los requisitos de gestión de la obra

Las medidas prácticas de gestión de los trabajos de retirada de amianto son importantes para garantizar la seguridad de dichos trabajos.

Si la obra entraña trabajos en altura, deben especificarse en el plan de trabajo los procedimientos seguros para los trabajos en altura (incluida la protección contra caídas – véase, por ejemplo, la publicación MISC614 del Health and Safety Executive del Reino Unido), que pueden conllevar el uso de torres, andamios o plataformas elevadoras móviles.

Estos procedimientos deben incluir la protección de los equipos contra la contaminación (por ejemplo, envolviéndolos o recubriéndolos con polietileno), el montaje de la torre o el andamio (utilizando equipos de protección apropiados), el desmontaje seguro, la descontaminación de los equipos antes de desmontar el confinamiento y la inspección y las pruebas (para detectar una posible contaminación).

Si usted emplea a personas que vayan a realizar trabajos de notificación obligatoria con materiales que contengan amianto o supervisa el trabajo de estas personas, debe incluir entre los preparativos:

• el nombramiento de un gestor capacitado para supervisar la ejecución de los trabajos.

El gestor de las obras debe garantizar un control adecuado de la zona de trabajo y debe asegurarse que:

  • la zona de trabajo esté adecuadamente delimitada y confinada;
  • se disponga en todo momento de barreras y señales de advertencia;
  • la seguridad de los trabajadores y de terceras personas esté protegida convenientemente;
  • en el confinamiento se controle adecuadamente el aire durante los trabajos (véase el capítulo 16) y se mantenga al corriente de los resultados de los controles a los supervisores de la obra;
  • la instalación de descontaminación se mantenga en buenas condiciones de funcionamiento desde el inicio de los trabajos y hasta que se produzca el desmontaje del confinamiento;
  • se disponga de un plan de emergencia que recoja información de interés específico relacionada con la obra en cuestión como, por ejemplo, los datos de contacto del hospital más próximo.

Asimismo, debería encargar la realización de una prueba de descontaminación a una persona independiente y capacitada para ello.

Si va usted a realizar un trabajo de notificación obligatoria con materiales que contengan amianto , debe asegurarse de que los preparativos mencionados en los capítulos anteriores se han completado.

Verifique que:

  • se le ha proporcionado un plan de trabajo por escrito en el que se define y limita la extensión de los trabajos, y se especifican las precauciones que deben adoptarse (capítulo 5), y
  • se le ha suministrado el equipo necesario, ver: Equipos de Protección contra Amianto.

Es importante que:

  • se asegure de comprender el plan de trabajo y de seguirlo;
  • NO utilice métodos que no figuren en el plan de trabajo a no ser que dicho plan se haya modificado de antemano;
  • se comunique con su supervisor/gestor/empresario y tenga en cuenta, en particular, que:

o si prevé que va a toparse con alguna dificultad imprevista o se encuentra de hecho con dificultades imprevistas, debe interrumpirse el trabajo hasta que la evaluación del riesgo y/o el plan de trabajo hayan sido revisados por una persona capacitada para ello;

o si tiene algún problema con el equipo de protección respiratoria o el de protección personal, o con las medidas de control, debe dejar de trabajar inmediatamente;

  • facilite pruebas adecuadas de su identidad cuando así se lo soliciten.

Si es usted inspector de trabajo, debe:

  • comprobar que la zona de trabajo se ha delimitado claramente con barreras, señales y controles;
  • cerciorarse de que la unidad de descontaminación está en buen estado y en funcionamiento desde el inicio de los trabajos;
  • verificar que se puede acceder fácilmente al plan de emergencia y que éste contiene información específica sobre la obra;
  • comprobar que los equipos presentes en la obra se corresponden con los métodos descritos en el plan de trabajo (por ejemplo, el equipo de supresión de polvo, los aspiradores, etc.).

Confinamiento para los Trabajos de Retirada de Amianto

Finalidad y excepciones

Finalidad

La finalidad de un confinamiento es evitar la dispersión del amianto e impedir que terceras personas queden expuestas a la contaminación provocada por él. El acceso regulado a través de cámaras de aire y la descontaminación del personal y de los equipos mantiene el amianto dentro de la zona confinada.

Excepciones

En todos los trabajos de retirada de amianto es preciso crear un confinamiento, a menos que la concentración prevista de amianto en el aire sea muy baja, los trabajos se lleven a cabo en un lugar aislado (de tal forma que no puedan afectar a terceras personas) o no resulte práctico construir el confinamiento (por ejemplo, canalizaciones en altura al aire libre, o sofitos — tableros situados bajo vigas voladizas— dispuestos en torno a tejados de edificios. En estos casos, deben emplearse otros medios para evitar la dispersión de la contaminación o la exposición de terceras personas.

Preparación y descripción

Preparación

Antes de crear un confinamiento, debe preparase la obra adoptando las precauciones apropiadas (que deberían haberse especificado en la evaluación del riesgo [capítulo 5]) para protegerse contra la exposición al amianto (por ejemplo, mediante la ropa de protección personal, los equipos respiratorios y los aspiradores de clase H aptos para trabajos con amianto). Conviene tener en cuenta que durante el proceso de montaje del confinamiento o de los medios de acceso al mismo (por ejemplo, andamios), pueden perturbarse materiales que contengan amianto.

Los preparativos deben incluir las operaciones siguientes:

  • la evacuación de todos los residuos que no contengan amianto del área (de los lugares en los que vayan a establecerse el confinamiento, las rutas de tránsito y el contenedor para los residuos);
  • la retirada o el recubrimiento de los objetos cuya limpieza pueda ser difícil en caso de que se contaminen, verificando que no estén ya contaminados;
  • la limpieza de todos los escombros de materiales que contengan amianto y su evacuación como residuos de amianto, para impedir que estos materiales queden atrapados bajo el confinamiento;
  • la protección contra otros peligros potenciales (por ejemplo, escapes de agua y de gas);
  • el bloqueo de aberturas (como las de los sistemas de aire acondicionado, ventilación, etc.) para evitar la dispersión del amianto en suspensión en el aire fuera del confinamiento;
  • la verificación de un suministro adecuado de electricidad y agua;
  • un Estado miembro exige que se desconecte la red general de suministro eléctrico y que para el suministro de electricidad se utilice un grupo electrógeno independiente (Guía 815 del INRS), a fin de contar con un sistema eléctrico más seguro para los trabajos de retirada en húmedo;
  • disponer todo lo necesario para facilitar el acceso a los equipos;
  • asegurarse de que el confinamiento no obstruya ninguna ruta de salida de emergencia (incendios) (por ejemplo, de las personas que ocupen el edificio), o de que se señalicen adecuadamente otras rutas alternativas;
  • comprobar que las alarmas de humos presentes en el confinamiento estén desactivadas durante la prueba de humo;
  • comprobar que los equipos eléctricos que se encuentran dentro de la zona de trabajo se han apagado y se han asegurado;
  • verificar que se han establecido mecanismos para asegurar el suministro de emergencia de electricidad y agua.

Descripción

Un confinamiento puede aprovechar una estructura del edificio en el que se monte o ser una estructura provisional completamente independiente. Es preciso que la superficie en la que se asiente sea lisa e impermeable; de no ser así, debe recubrirse con polietileno. Los confinamientos se construyen normalmente con polietileno resistente (de 250 μm de espesor) que se desechará como residuo contaminado con amianto una vez finalizados los trabajos. En un Estado miembro (Francia), se recomienda utilizar dos capas de polietileno resistente.

El confinamiento debe tener lo siguiente:

  • un revestimiento protector que cubra el piso (para contener la dispersión de la contaminación), o un suelo liso e impermeable que pueda limpiarse;
  • una esclusa o cámara de aire para el personal que entre y salga del confinamiento;
  • una cámara de aire separada (denominada, a veces, cámara para las bolsas o para los residuos) por la que se sacarán los residuos perfectamente aislados (embolsados y/o empaquetados) del confinamiento;
  • ventilación por aspiración (conocida como sistema de depresión) con filtración absoluta, con el fin de producir una ligera depresión (20 Pa recomendados y un mínimo de 10 Pa exigidos en un Estado miembro y de 5 Pa en otro) en el confinamiento y proporcionar un caudal constante de aire puro en su interior;
  • una tasa de recambio de aire de ocho veces por hora, como mínimo;
  • ventanillas (cada una de 60 cm por 30 cm, como mínimo) que permitan ver todas las zonas clave (o un circuito cerrado de televisión, si fuese necesario);
  • siempre que sea posible, una conexión directa con la unidad de descontaminación a través de cámaras de aire;
  • en los casos en los que la conexión directa con la unidad de descontaminación no sea posible, cámaras de aire adicionales para proporcionar la separación necesaria para efectuar el cambio de la ropa contaminada a ropa intermedia que se llevará puesta exclusivamente durante el tránsito hasta la unidad de descontaminación.

La estanqueidad del confinamiento debe ser la máxima posible para evitar posibles fugas en el caso que se produzca una avería en el sistema de depresión.

Es posible que el confinamiento deba:

  • ser resistente a las inclemencias del tiempo (si va a estar expuesto a ellas), y/o
  • estar construido con polietileno ignífugo de color naranja (en el caso de que exista un peligro de ignición y/o acceso restringido).

Estas características del confinamiento (necesidad de impermeabilización contra las inclemencias del tiempo o de resistencia al fuego) deben establecerse claramente en el plan de trabajo.

Sólo debe permitirse la entrada en el confinamiento a personal autorizado que lleve puesto los equipos de protección personal y respiratoria apropiados.

Deben colocarse señales que adviertan del peligro de exposición al amianto y que establezcan la restricción de acceso y la obligación de utilizar equipos de protección. Estas señales deben ajustarse a lo dispuesto en los reglamentos nacionales.

Si usted emplea a personas que vayan a realizar trabajos de notificación obligatoria con materiales que contengan amianto o supervisa su trabajo, incluya entre los preparativos:

  • verificar que de los preparativos de la obra y la construcción del confinamiento se ocupan operarios adecuadamente formados y competentes;
  • comprobar que la preparación de la obra se ha incluido en la evaluación del riesgo y el plan de trabajo;
  • verificar que los trabajos de preparación se supervisan e inspeccionan adecuadamente;
  • comprobar que se dispone de sistemas eficaces para controlar, inspeccionar y mantener el confinamiento.

Si usted participa en trabajos de retirada de amianto, debe utilizar los equipos de protección personal y respiratoria en la manera para la cual se diseñaron y conforme a la formación que ha recibido.

Compruebe la conveniencia (para los trabajos en cuestión) de sus equipos de protección personal y respiratoria y su correcto funcionamiento (cada vez que lo utilice).

Coopere con su empresario registrando adecuadamente dichos controles.

Entrada a un confinamiento con flechas señaladoras

Entrada a un confinamiento con flechas que señalan, siguiendo la dirección de las agujas del reloj, la cámara de aire para los residuos, el contenedor para los residuos, la ventanilla, el equipo de registro de presión, el sistema de depresión, el grupo electrógeno, las existencias de agente humectante y la unidad de descontaminación.

Entrada a un confinamiento

Sistemas de depresión y conductos de evacuación del aire, ventanillas y señales de advertencia

Sistema de evacuación gases, unidad de descontaminación
Sistemas de depresión y conductos de evacuación del aire

Funcionamiento de un confinamiento

Los operarios que trabajen en el confinamiento tendrán que ejecutar el procedimiento de descontaminación completo cada vez que salgan de él. Por tanto, es importante que haya alguien fuera del confinamiento que:

  • sirva de enlace de comunicación entre las personas que están dentro del confinamiento y las que están fuera de él;
  • controle la entrada de personas a través de la cámara de aire, verifique que se trata de personal autorizado y mantenga un registro de las personas que entren y salgan del confinamiento;
  • organice el suministro de equipos destinados al confinamiento y la evacuación de los residuos embolsados (o empaquetados) que se saquen a través de la cámara de aire para los residuos;
  • verifique el buen estado de los equipos e instalaciones utilizados en los trabajos.

Es posible que esta persona (denominada a veces la «persona que está fuera») no requiera el mismo nivel de protección respiratoria que los operarios que estén dentro del confinamiento.

Sin embargo, debería utilizar, por lo menos, un equipo desechable de protección respiratoria (apto para amianto, por ejemplo, EN FFP3) y ropa que pueda protegerle contra la exposición provocada por la perforación accidental de una bolsa. Asimismo, debe seguir los procedimientos rutinarios de descontaminación personal cada vez que finalice su turno de trabajo.

Todos los equipos que se introduzcan en el confinamiento deberían prepararse a fin de facilitar su descontaminación una vez finalizados los trabajos. Así, por ejemplo, en el caso de los andamios, es conveniente tapar los extremos de los tubos y envolver los tableros con polietileno. Sin embargo, los tableros envueltos con polietileno pueden ofrecer una superficie muy resbaladiza si se mojan, por lo que, en este caso, puede ser preciso añadir un tablero fino (de contrachapado) para evitar los resbalones al andar. Esta madera debe tratarse como un residuo contaminado y no reutilizarse.

Si es usted inspector de trabajo, debe:

  • verificar la existencia de registros de inspección y control del confinamiento (visuales, sistema de depresión, mantenimiento del sistema de ventilación por aspiración y pruebas de humo);
  • cerciorarse de que se dispone de una persona en el exterior que se ocupa, entre otras cosas, de la evacuación de los residuos y que utiliza ropa protectora y un equipo de protección respiratoria adecuado;
  • comprobar que el número de ventanillas es adecuado;
  • mirar a través de las ventanillas y el circuito cerrado de televisión para verificar, entre otras cosas, que el campo de visión es completo, que los trabajos se llevan a cabo de acuerdo con el plan de trabajo y que los residuos se van evacuando a medida que se retira el material;
  • comprobar que las rutas de tránsito (entre el confinamiento y la unidad de descontaminación y entre el confinamiento y la instalación segura de almacenamiento de los residuos) se han trazado de manera adecuada y que son lo

más cortas posible;

  • examinar las rutas de tránsito para comprobar que se mantienen libres de obstáculos, que se ajustan a lo especificado en el plan y que en ellas no hay residuos abandonados.

Confinamiento para la retirada del calorifugado de un conducto de gas

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